Beata Maria Helena Stollenwerk- En Su Memoria

Autor: Hna Lidia Kunze SSpS
Tema: Memoria de la Beata Maria Helena Stollenwerk
Idioma: Inglés, Español
Año: 2015
Painting of Mother Maria

El 3 de febrero de 1900, Maria Helena (Virgo) Stollenwerk, co-fundadora de la Congregación Misionera de los Siervos del Espíritu Santo, es recordado como el día de su muerte, su nacimiento a la vida eterna, en el Convento de Notre Dame, en Steyl. Al describir las virtudes de Maria Helena, Anselm Grün escribe: “El camino espiritual de Maria Helena Stollenwerk no fue un camino fácil hacia Dios, sino un sendero ondulado, camino en oscuridad, huella nevada, camino intransitable, con recodos y cruces”. Sin dudas, Helena tuvo que luchar arduamente para lograr el camino hacia de Dios. Fue un andar largo que la llevó, a través de desilusiones y oscuridades, por tentaciones y crisis. En estas situaciones fue difícil saber lo que Dios en verdad quería de ella. En este largo camino de lucha, desde la fidelidad de Dios, logró permanecer fiel a su vocación y a sí misma. Su fidelidad fue la expresión de su relación con Dios. Una simple chispa puede traer un fuego de bendiciones a aquellos que mantienen viva su memoria. Como miembros de la familia Arnoldina, honramos su vida entregada totalmente Dios, honramos su apertura y docilidad a la voz de Dios que la guio en cada etapa de su vida de fe, vida de entrega misionera.  Un modo de mantener vivo el recuerdo de la Madre María Helena (María Virgo), hacemos memoria de los últimos días de su vida, en las palabras relatadas por la Hna Assumpta Volpert, SSpS, en “Mutter Maria Stollenwerk, Mutter Josepha” 1920, pág. 215:

Aun, cuando su estado de salud se iba deteriorando cada vez más, ella mantenía firme su actitud de confianza mostrando su apoyo e interés por las misiones: “Mantengo el interés más vivo por todo lo que concierne a las Hermanas Misioneras, tanto por las que están en las misiones como por las que se encuentran en la Casa Madre. Pueden contar con mis oraciones día y noche… Seré como Moisés, alzando el corazón y las manos al cielo por todas sus intenciones.” (22 de agosto de 1899)

Martes 30 de enero de 1900: en este día la novicia Maria Virgo obtuvo el permiso de emitir votos como Hermana de Adoración Perpetua.

Miércoles, 31 de enero de 1900: En la mañana de este día, Hna María Virgo firmó con mano temblorosa y sin interrupción la fórmula del voto. Alrededor del mediodía el P. Wegener, asistente del fundador, llegó para presidir la ceremonia de votos. Las hermanas mayores estaban presentes. Primero, se rezó el Ven Creador Espíritu, luego el p. Wegener le dio una vela encendida a la Hna María Virgo que ella misma sostuvo, aunque fue difícil para ella. Una de sus hermanas leyó la primera parte de la fórmula de votos. El voto en sí, lo pronunció la Hna María Virgo, y luego las otras oraciones fueron rezadas por la Madre María Michaele. Despues, la Hna María Virgo recibió la cruz que las Hermanas reciben en sus primeros votos y ella la apretó con mucho amor en su pecho. Después de algunas oraciones más, el p. Wegener la felicitó y le dio la bendición sacerdotal. La Hna. María Virgo fue felicitada por las hermanas presentes y luego descansó unas horas.

Por la tarde todas las Hermanas de la Adoración se acercaron a ella y le cantaron una canción en honor al Espíritu Santo, “Nada en la tierra me da tanto placer como tú”,  fue su respuesta. La hermana María Virgo se dirigió a las hermanas por última vez. El Amor Fraterno, fue su tema favorito. Aunque, según su posición exterior, era la hermana menor en votos, en realidad era la verdadera madre y la piedra angular de toda la congregación. Por lo tanto, sus últimas palabras fueron como su testamento espiritual.

Viernes 2 de febrero de 1900: “Al anochecer comenzó su última agonía. Hacia las 21.30 dijo: ‘Jesús, por ti muero’. Estas fueron sus últimas palabras”.

Sábado 3 de febrero de 1900: “Al día siguiente, ella permanecía acostada en la cama. Recibió la bendición con el Santísimo Sacramento, pero estaba inconsciente. Por la tarde, alrededor de las 14.30 horas, murió”.

Su muerte fue una pérdida grande para la Congregación, como también lo fue para Arnoldo Janssen. Él envió un telegrama desde San Gabriel, cerca de Viena, Austria, diciendo: “Esto me causa gran pesar. Yo tenía una gran estima y aprecio por ella. Dios el Señor la había llamado para asistirme como cofundadora de la congregación de las Misioneras Siervas del Espíritu Santo. Ella cumplió su misión muy fielmente y muchas veces me edificó con su virtud y piedad; representa a las dos ramas de la Congregación a la que pertenecía: las Misioneras y las Hermanas de Clausura. Qué maravilloso ejemplo de humildad dio a todos cuando renunció como superiora general para convertirse en una simple novicia en el claustro. Que siempre sea honrada por las Hermanas y, por su cargo, reciba una distinción especial. Que su memoria se mantenga siempre viva entre las Hermanas”.

En su necrológica leemos: “Fue edificante observar a la ex superiora entre las jóvenes novicias. Tenía una personalidad radiante que inspiró a otras a seguir su ejemplo. Ella era tan obediente, humilde y modesta, leal a las reglas y diligente en su trabajo, recogida y animada por el celo orante que su mera mirada evocaba un efecto beneficioso en los demás”.

Que su docilidad al espíritu de Dios siga inspirándonos y desafiándonos en nuestro camino misionero.
Beata Maria Helena, Ruega por nosotros!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

ES

Welcome!
Sign up to receive new content in your inbox.
The subscription is a multistep process, so please check your email after you submit the form and follow the instructions.

We promise we’ll never spam! Take a look at our Privacy Policy for more info.

¡Bienvenido!
Suscríbase para recibir nuevos contenidos en su bandeja de entrada.
La suscripción es un proceso de varios pasos, así que revise su correo electrónico después de enviar el formulario y siga las instrucciones.

¡Prometemos que nunca haremos spam! Echa un vistazo a nuestra Política de Privacidad para más información.