La Oración de la Tumba Vacía

Señor Jesús,

tu tumba vacía no da respuestas fáciles.
No elimina de inmediato mis dudas.
No hace que todo se vuelva claro.

Y, sin embargo, me invita a volver —
como volvieron tus discípulos, asustados y confundidos,
como volvían generaciones de creyentes, inseguros, pero fieles.

Enséñame una fe que no huya de la oscuridad,
una esperanza que nazca en medio del sufrimiento,
y el valor de vivir como si la tumba no fuera la última palabra.

Haz que sepa elegir el perdón en lugar del rencor,
la verdad en lugar del silencio,
la presencia junto a quienes nadie recuerda.

No permitas que solo hable de la resurrección —
ayúdame a vivirla cada día.

Amén.