The Word Became Flesh

Palabra antes de todas las palabras,
Sonido antes de todo silencio,
Aliento de Dios expresado en el tiempo,
no elegiste el trueno,
sino un susurro de carne.
Palabra eterna,
entraste en nuestro ruido y nuestra quietud,
en nuestras preguntas y nuestras noches,
haciéndote vida en nuestro lenguaje,
luz en nuestra oscuridad.
Enséñanos a escuchar de nuevo la Palabra que crea,
la Palabra que sana,
la Palabra que mora entre nosotros.
Que tu Palabra viva se haga carne en nuestras vidas hoy,
para que nuestras palabras sean portadoras de verdad,
nuestro silencio albergue amor
y nuestras vidas brillen con el recuerdo de tu luz.
Amén.